jueves, 7 de marzo de 2013

Transgrancanaria Advanced 83km, un hombre, una misión!!


Un Ultratrail de 83km con 4700m D+ acumulados es siempre una aventura, porque nunca sabes exactamente cómo va a responder tu cuerpo. Pero cuando empiezas esta aventura con una periostitis en la tibia, esto se convierte en una auténtica lotería. 

Lo cierto es que no debía de haber corrido en las condiciones en las que estaba, ya que existía la  posibilidad de acabar con una fractura por estrés en la tibia, así que me mentalice para hacer las bajadas con mucha calma. Para intentar llegar en las mejores condiciones, en las 2 semanas previas de la carrera solo salí 2 veces a correr. Una de 24km y otra mucho más suave de 10km. A todo esto hay que sumarle un trabajo genial de mi físio Mónica, que me estuvo parcheando hasta el último momento y a Silvia que me puso un vendaje especial para absorber los impactos de la periostitis y así poder aguantar mejor el dolor.

Antonio, Yo, Manuel y Luisa (foto del blog de Manuel).
Ya en la zona de salida comparto estos momentos previos con Antonio, Luisa y sus panolis (El Panoli Team) y con Manuel al cual tengo que agradecerle los grandísimos momentos que hemos pasado juntos preparando esta carrera. No hay mejor manera de pasar estos momentos, que con unas buenas risas.

Amanecer en la subida de San Pedro, la foto es malísima, pero los colores eran preciosos.
Al empezar la carrera salgo con Manuel desde bastante atrás y empezamos poco a poco a recuperar posiciones cuando se puede, porque la primera subida en unos 9km te pone a unos 1200m de altitud (Tamadaba), habiendo salido a nivel de mar.  Una vez llegados a Tamadaba, pillamos bastantes toboganes donde ya se puede correr un poco mejor y estirar las piernas hasta la llegada del segundo avituallamiento en Artenara en el km 19.5. 

Por Tamadaba con Manuel.
Es en este momento cuando Manuel y yo nos separamos. Me dio mucha pena, porque me lo estaba pasando genial y sabía que me quedaban 60km en solitario. Pero él quería regular un poco más en las bajadas y yo quería seguir tirando mientras mi pierna me dejase. Eso sí, sin forzar. 

A partir de aquí y hasta casi la llegada del roque nublo fui bastante bien, pero ahí, por un mal cálculo en mi alimentación, tuve una pájara. Por lo que hice lo habitual en estos casos, comerme la barrita energética que tenía más a mano y aflojar bastante el ritmo, llegando a tener que caminar en algunos tramos llanos, hasta que el cuerpo reaccionara. Afortunadamente, el avituallamiento del Garañon (km 40) estaba bastante cerca y allí pude recuperar.

En contra de mis costumbres de no comer mucho en los avituallamientos, me comí un buen plato de pasta boloñesa con pan + tacos de jamón cocido + algunas golosinas + 2 chocolatinas tirma + mucha coca-cola y después de 30 minutos allí, donde también aproveche para cambiarme la camisa, el cortavientos y los calcetines que estaban totalmente mojados, salí como nuevo. Como dato anecdótico decir, que en ese avituallamiento conocí a la inglesa Charlie Ramsdale que se estaba comiendo una lata de “Baked Beans” y no me pude resistir a preguntarle si le iba bien comer eso, su respuesta fue que sí; le sientan bien, le gustan y son buenas proteínas. A todas estas no sabía que Charlie estaba luchando por la tercera posición en ese momento, posición que mantendría hasta el final y aun así se mostró super amable. Que buena gente y que gran corredora.

Después de mi resurrección, comencé los 42km restantes para acabar y aunque físicamente me notaba bien, mi pierna no pensaba lo mismo. Por lo cual aquí empecé mi calvario particular. El vendaje que tenía para absorber los impactos de la periostitis, estaba haciendo su trabajo, seguía absorbiendo los impactos… lo que yo no sabía es que después de absorber tantos impactos se me empezaría a inflamar esa zona también y por supuesto a doler bastante. Pero intento no pensarlo mucho y seguir bajando al trote, agradeciendo cada vez que llegaba una subida y me ponía a caminar rápido, cosa que el cuerpo me permitía sin dolor. 


De esta manera un tanto sufrida llegue hasta el avituallamiento de Teror (km 57.5), ya solo me quedaban unos 25km para acabar e intento animarme, pero el dolor de la periostitis cada vez se hace más intenso, anulando así el dolor de la inflamación en el punto de absorción de impactos. 

Por la Finca de Osorio.
La ultima subida de los Giles, como me estaba costando ...
Cada vez se me hace más duro el seguir y en el barranco de Tenoya (km 70 aprox), ya tengo que alternar el trotar con caminar, hasta llegar a la zona de los Giles (km 75 aprox) donde el trotar se acaba y ya solo puedo caminar. El dolor cuando intentaba trotar se está volviendo insoportable, por lo que opto por caminar hasta que llego a la última bajada a falta de unos 4,5km de meta. Es una bajaba muy larga y sabía que se me haría eterna, por lo que intento una vez más ponerme a trotar y finalmente consigo un ritmo super lento, pero que me deja avanzar más rápido que caminando.

Ya se ve la meta!! Ultimo empujón!!
Ya solo me quedaban unos 2km ...
Estos últimos kilómetros fueron agónicos, no os voy a engañar, pero después de haber recorrido tanto, había que acabar y lo antes posible. En mi mente ya solo podía imaginarme el llegar a meta y dejar de sufrir, el cómo era lo de menos. 

Entrando en Meta con Miguel, que puntal!!
Así que cuando llego a la alfombra roja y me encuentro allí con mi novia, mi hermana y mis padres, me emociono muchísimo y me olvido por completo de todo lo que he sufrido en los últimos kilómetros para llegar hasta allí y disfruto de la llegada a meta como si hubiese ganado la carrera. Muchos pensarían que estaba un poco loco, pero para mí ser capaz de terminar esta carrera en mis condiciones físicas, ha sido con diferencia el mayor reto de mi vida.

Mission accomplished!! (Gracias por la foto Abel).
Tiempo final: 12h49’42” Posición: 81/267 en la general y 39/109 de mi categoría.