martes, 30 de agosto de 2011

Midnight Sun Marathon (Segunda parte)

En el kilómetro 27,5 aparte del cansancio, no pude mantener más las ganas de orinar y tuve que pararme unos segundos a descargar el depósito. Pensé que total, si tenía que sufrir para mantener el ritmo, que por lo menos no tuviese que sufrir por aguantarme las ganas. En aquel momento me pareció que era una opción acertada, pero al ponerme a correr de nuevo… noté directamente que mis piernas estaban duras como 2 troncos.

Kilómetro 30 con 2h32’55” ritmo 05:06, había bajado un poco la velocidad para ver si recuperaba las sensaciones en las piernas, pero no fue así, cada vez las sentía más duras y yo más cansado, hasta el punto de sentir que no seria capaz de acabar la carrera. Dicho en otras palabras, me di de lleno contra el muro!!

Había escuchado muchas veces la expresión del muro, pero honestamente, siempre pensé que era un poco exagerado. Según Jeff Galloway en su libro, “El muro es cuando en sólo unos metros, pasas de sentirte cansado pero capaz de continuar a sentirte como si no pudieses dar más de unos pasos”. Pues bien, ahora puedo decir que esta definición, explica perfectamente como me sentía en esos momentos.

En otras carreras, había tenido pequeños problemas de energía, pero nunca como en ésta. No sabía bien qué hacer y me puse a alternar caminar con trotar a ver si recuperaba. Pero mis piernas seguían sin responder y mi desesperación iba aumentando.

No podía creer lo que me estaba pasando y empecé a cuestionarme cosas como ¿qué estaba haciendo allí? o ¿qué necesidad tenía yo de eso? Unido al pensamiento negativo de que las maratones no se han hecho para mí, que me tenía que haber quedado con los Trails de montaña… Como podéis leer, las cosas no estaban yendo bien para mí en ese momento. Pero pensé, no has venido hasta aquí para retirarte por primera vez de una carrera y me empecé a motivar para acabarla aunque fuese caminando o arrastrándome, pero esa carrera la iba a acabar.

En el kilómetro 34 intenté estirar un poco, pero al flexionar las piernas un poco, la sensación que tenía era como si se me fuesen a romper los cuadriceps.

Kilómetro 35 en 3h02’35” con un ritmo de 05:13, me intentaba motivar diciéndome a mi mismo, ya sólo quedan 7km y esa distancia eres capaz de correrla entrenando sin problemas hasta en el peor de tus días.

En el kilómetro 36 y algo, ya harto de pasarlo mal, opté por caminar un rato largo y después de ahí me obligué a trotar aunque tuviese que ir casi arrastrando mis pies. Poco a poco las piernas se volvieron a calentar, llegando al kilómetro 38 en 3h27’16” y un ritmo de 5:27 y lo más importante me empecé a sentir que ya podía aguantar mi calvario particular sin necesidad de caminar.  

Kilómetro 40 en 3h38’49” ritmo 5:28, momento en el que me volví a encontrar a mi novia y me sacó una sonrisa.  Como iba en bicicleta y la carretera lo permitía, estuvo un rato a mi lado para animarme. La pobre nunca me había visto tan hecho polvo y se preocupó bastante, y yo que pensaba que con una sonrisita sería suficiente para engañarla y que no se enterase por lo que estaba pasando.


Desde ese momento hasta el final de la maratón intenté mantener el ritmo, hasta que me quedaban 100 metros para la meta y apreté los dientes para subir un poco el ritmo. La sensación que yo tenía es que estaba volando, pero mi gps me contó la verdad y entré a un ritmo entre 5:06 y 4:51. Cruzando finalmente la línea de meta en un tiempo oficial de 3h53’56” y un ritmo medio de 05:33.


Según crucé la meta me dieron una medalla preciosa y me pidieron el chip de la organización, ufff, lo que me costó agacharme para quitármelo. Un par de minutos después me encontré con mi novia, que me premió con un abrazo enorme y ahí fue cuando me di cuenta que ya había acabado, que había conseguido superar las adversidades, que era un FINISHER y que por poco, pero que había conseguido acabarla por debajo de las 4 horas. La sensación fue genial, nunca me había emocionado tanto al acabar una carrera, puede ser por el valor que tiene esta distancia o simplemente porque se había acabado el sufrimiento.



De lo único que estaba seguro es que ahora tocaba disfrutar de una buena cerveza fresquita y de mis vacaciones en el Norte de Noruega que acababan de empezar. Vacaciones que me servirían para pensar mucho sobre todo lo que involucra una maratón…

lunes, 29 de agosto de 2011

Midnight Sun Marathon (Primera parte)

Después de unas horas de viaje, llegó el gran momento… las primeras dudas fueron la ropa a llevar. Pues hacía un poco de frío y la previsión de lluvia no estaba muy clara. Yo sólo hacía mirar el cielo y verlo lleno de nubes, por lo que opté al final por abrigarme un poco.

Empecé a calentar muy suave y me sentía las piernas pesadas, me imagino que por el viaje y que no salía a correr desde el miércoles, pero no le di importancia pues había planeado ir a 5:20 aproximadamente todo el recorrido y tendría tiempo de calentar bien el sistema.

Entre trote y trote lo pasé muy bien viendo el ambiente que había por los alrededores. Se podía apreciar que había muchas nacionalidades, pues muchos de ellos llevaban pintadas la bandera de su país en la cara, brazos o piernas.

Aparte de la maratón, ese mismo día se celebraron más carreras (10km, media maratón, etc). Por lo que mientras calentaba, pude ver la llegada de algunos participantes y ahí comencé a ser consciente de que estaba a punto de correr mi primera maratón!! Se me pusieron los pelos de punta y no por el frío. La sensación de pensar que en breves minutos iba a probar en mis propias carnes la gran experiencia de una maratón me tenía muy emocionado y sentía esas maravillosas mariposas en el estómago.

La carrera estaba a punto de empezar y aproveché para sacarme alguna foto en la salida e ir por última vez al baño. Según dan la salida salgo suave para coger el ritmo… y sin darme cuenta al llegar al kilómetro 5, veo que estoy corriendo a 5:00 min/km. Hice mis cálculos mentales y vi que a esa velocidad podría acabar en 3h30’, lo cual está hoy por hoy fuera de mi alcance. Pero me sentía bastante cómodo con el ritmo y decidí mantenerlo.


Del Kilómetro 5 al 10 conocí a un holandés llamado Nicolaas, con el que estuve corriendo y hablando un rato. Me estuvo contando que le encantaba correr maratones alrededor del mundo y que ya había corrido muchos (está claro que esto engancha!). Lo estaba pasando muy bien, pero él iba a un ritmo ligeramente más rápido que el mío y ya ir a 5:00 me parecía arriesgado, ir más rápido hubiese sido un suicidio. Por lo que le deseé suerte y seguí a mi ritmito.

Un poco antes de llegar al avituallamiento del km 10, me tomé mi primer gel como había planeado para evitar problemas. Cuando llegué, caminé unos metros para poder tomar el agua tranquilo y continuar. Pasando así por el km 10 a 49’01”… mi cabeza me decía que tendría que ir más despacio, pero me autoengañé diciéndome que cuando empezase a notar el cansancio con bajar el ritmo sería suficiente.

Al llegar al kilómetro 15 con un tiempo de 1h13’54” pude ver que no sólo estaba corriendo más rápido de lo previsto, sino que estaba corriendo por debajo de 5:00, aproximadamente a 4:56. Pero me seguía sintiendo bien y estaba disfrutando de lo lindo. El paisaje era impresionante y el ambiente en las calles inmejorable, podías ver a familias enteras o grupos de amigos en sus terrazas que se habían reunido para ver la carrera y animar a los corredores. Sinceramente, estaba disfrutando muchísimo y estaba corriendo como me gusta.

Kilómetro 20, llegué con 1h38’18” ritmo aproximado de 04:55. Repetí el mismo proceso de tomarme el gel un poco antes del avituallamiento y caminar lo justo para no tirarme el agua por encima de la camisa. Aquí volvías a cruzar el puente, que era la zona con más desnivel.

Después de cruzar el puente kilómetro 21, con un tiempo de 1h44’03” me encontré con mi novia, quien me esperaba para darme ánimos y sacarme alguna foto. En esos momentos ya empezaba a notar el cansancio, pero pensé… “es normal, has corrido 21km” y no le di mayor importancia.


Kilómetro 25, 2h03’56” aún manteniendo el ritmo por debajo de 5:00 pero notando bastante más el cansancio. Momento que me vuelvo a encontrar a mi novia y se me olvida el cansancio por unos instantes. Una pena que durase poco esa sensación, porque en breve volví a la realidad, donde empezaba a sufrir para mantener el ritmo.

...

sábado, 27 de agosto de 2011

Elección y preparación de mi primera maratón

Opino que el paso más complicado para una primera maratón es dónde, porque es una experiencia que vas a recordar durante toda tu vida. Había pensado en la maratón de Gran Canaria como buen canario que soy, pero tenía que esperar hasta enero. Otra posibilidad era la de Barcelona, porque vivo aquí desde hace más de 3 años, pero tenía que esperar aún más porque se hace en marzo.

Entonces mirando que había planeado con mi novia visitar este verano el norte de Noruega, vi que en la ciudad de Tromsø  (ciudad que está dentro del círculo polar), se celebra una maratón el 25 de Junio que empieza a las 8:30 de la noche “midnight sun marathon”, teniendo así la oportunidad como su nombre indica, de entrar en meta con el impresionante sol de la media noche… sólo me quedaba negociar con mi novia el cambio de fechas, para cuadrar la maratón con el comienzo de nuestras vacaciones. Así que una vez que nos pusimos de acuerdo, hice la inscripción y reservas pertinentes…


Sobre la preparación, decir que después de haber acabado mí primer intento de triatlón el 5 de Junio, para el cual estuve 2 semanas y media de reposo de correr antes de la prueba. Reposo que me vino bastante bien para recuperar un poco mi abductor. Tenía por delante un duro trabajo, para que os hagáis una idea, con sólo correr 5km en el último sector de la triatlón acabé con agujetas en los cuádriceps al día siguiente.

Lo normal, hubiese sido seguir un plan de entrenamiento específico de unas 7 semanas antes como mínimo, pero dado las circunstancias tuve que ajustarme a 3 semanas escasas, donde la última sería de recuperación. Así que después de darles muchas vueltas y preguntar mucho (aquí tengo que darle las gracias especialmente a Rosa que me aconsejó muy bien), me salió este plan.


Lunes
Martes
Miércoles
Jueves
Viernes
Sábado
Domingo
Semana 1
-
Run 60’
Swim 1h
3 x 3000
5:10/4:55/4:45
Swim 1h
Bike 45km
-
20km
Semana 2
Run 30’
Swim 1h
1min a tope/1 min suave x 10
Swim 1h
Run 50’
Bike 52km
1x3k + 1x2k + 1x1k
12km
Semana 3
Run 30’
Swim 1h
4 x 1000
5:25 … 4:55
Swim 1h
-
Maratón!!
-

Para el plan de la nutrición de antes, durante y después de la carrea también estuve como loco preguntando a todo el mundo… pues correr 100km por la montaña no tienen nada que ver con una maratón de ciudad y tenía muchas dudas. Mi plan fue el siguiente.

Antes: me aconsejaron hacer descarga y carga de hidratos, pero no lo hice… simplemente hice carga y recarga de hidratos los últimos 4 días. En otras palabras, pasta y más pasta, mucha fruta y desayunos ricos en avena integral. También importante los 3 días antes mucho líquido agua y/o isotónica. Otra cosa que me recomendaron, fue no tomar café el mismo día de la maratón para evitar mal estar estomacal, ya que durante los 42km se supone que te vas a tomar geles y la mezcla puede ser explosiva.

Cosas que me prohibí de comer o beber la semana anterior, nada de dulces y nada de alcohol (ni una cervecita en la playa).
Entre comidas los 3 últimos días, si tenía hambre me comía una barrita de cereales. Intentando que el estómago tuviese siempre una digestión ligera.

Horas antes: Tomar tragos de agua cada 15 min aproximadamente durante todo el día, hacer la última comida 3 horas antes de la carrera. Para dicha comida, mi idea es una comida ligera, como un plato de pasta integral con un poco de salsa de tomate y justo una hora antes una barrita energética rica en hidratos.

Durante: Tomar agua aunque no tengas sed en todos los avituallamientos (cada 5km), aunque sólo sea un traguito. La comida en forma de geles, 1 gel cada 10km… siempre un poco antes de cada avituallamiento para después tomar algo de agua y no quedarte con el gusto pastoso en la boca.

Después: Tomar un batido de SIS (science in Sport) Rego recovery, mucha agua, fruta y espero que una cerveza bien fresca!!

El tema de la logística, para llegar hasta la zona era un poco complicado, no sabía que sería mejor. Y al final opté por viajar el viernes de Barcelona a Oslo, después tren de Oslo- Brumunddal (donde vive la familia de mi novia) para pasar allí la noche. Al día siguiente madrugón a las 4 de la mañana para coger el tren Brumunddal -Oslo y después coger el vuelo de Oslo- Tromsø el mismo día de la maratón. Eso sí, como llegamos sobre a las 11am, tendría tiempo para descansar un poco en el hotel hasta las 8:30pm que empieza la carrera.

Con todo este planning y muchísimas ganas de hacer mi primera maratón, ya sólo me quedaba correrla y disfrutar!!

jueves, 25 de agosto de 2011

Triatlón de Mataró (Mi primer triatlón)


Después de los 100km estuve 4 días de total reposo y después empecé a recuperar poco a poco con algo de natación, bici y trote muy suave.

A la semana siguiente aumenté un poco el entrenamiento de correr para ver cómo estaba y pasó lo que me temía. Mi abductor se volvió a revelar!!

Era fácil de adivinar que después de 100km por la montaña mi abductor no iba a mejorar, pero al no quejarse mucho durante el recorrido y darle algo de reposo los días siguientes, pensé que estaba lo suficientemente bien como para volver a los entrenamientos con normalidad. Pero me equivoqué, por lo que tuve que volver al fisio y me mandó reposo.

Como se me metió en la cabeza que quería estrenarme en el mundo triatlón el día de mi cumpleaños (triatlón de Mataró) sólo paré de correr, pero seguí nadando y también hice alguna pequeña salida en bici. Así aguanté 2 semanas y media, hasta el viernes 3 de Junio, (2 días antes del triatlón) que salí a trotar 30 minutos para ver como respondía el abductor y si podría intentar mi primer Triatlón. Afortunadamente las sensaciones fueron buenas y todo indicaba que me estrenaría el domingo.

Llegó el día… como no tenía suficientes nervios por mi estreno, se levantó un día gris con lluvia que me daba poca seguridad. Y es que todos los sectores de este triatlón para mi tenían inconvenientes.

Enumerando los sectores con mis temores:

1-  750 metros nadando en el mar, lo máximo que había nadado hasta ese momento en piscina habían sido 800 metros en 24 min y nunca más de 300 metros en el mar.

2-  20km en bici, esa misma semana después de mucho pensar, me compré mi primera bicicleta de carretera con pedales automáticos y mi estabilidad sobre ella era bastante mala.

3-  5km corriendo, a priori la parte que más me gusta y que mejor se me da, pero con mis problemas de abductor, iba mentalizado para parar si me empezaba a doler.

Mientras preparábamos las bicis y el resto de material necesario en boxes, anunciaron por megafonía que debido a la lluvia se suspendía la parte de la bicicleta por seguridad (dijeron que habían tramos de la carretera medio inundados) y que aumentaban la parte de la natación de 750m a 1000m. En principio ni me di cuenta que me quitaban uno de mis temores de la lista, porque el temor Numero 1 había aumentado!!

Mi primera reacción fue la de mandar mi intento de triatleta al carajo e irme a un chiringuito a esperar por mis amigos, pero mi amigo Andrés me estuvo tranquilizando. Aún así, cuando llegamos a la playa y miré la distancia que había entre boya y boya, me puse de los nervios. Si miras simplemente la distancia que hay de la orilla a la boya da algo de respeto, pero viendo el circuito entero… siendo sincero, acojonaba. Por lo que se me volvió a pasar por la cabeza el retirarme, pero nuevamente Andrés me calmó, me dijo que saliese suave, que sólo eran 250 metros más y que si me cansaba que nadase braza para descansar. Todo empezaba a tener sentido, y viendo el mar que estaba plano como una piscina me animé a nadar.

La salida en la prueba de natación... os doy un consejo para los principiantes como yo, nunca y digo nunca te metas en el medio del grupo para entrar al agua, porque te pasarán por encima y lo digo literalmente. Si en esta prueba salieron juntas unas 600 personas, me pasaron por encima unas 200!! La sensación de agobio fue increíble, está claro que si sales adelante o en el medio tienes que salir a tope. Yo salí en plan tranquilo y me llevé golpes por todos lados. La sensación era de no poder mover las piernas porque tenía a gente detrás hasta la altura del culo, por los lados costaba sacar los brazos por lo pegados que estábamos, hasta que sientes que te empiezan a hundir, momento en el que sentí realmente que algún día puede pasar una desgracia y me levanté para impedir que me pasaran por encima y así dejarlos pasar a todos por los lados.

Cuando terminaron de pasar, intenté relajarme para continuar, pero me había puesto tan nervioso que no podía meter la cabeza dentro del agua. Estaba temblando y miré para la orilla para abandonar, pero por desgracia sin darme cuenta luchando para evitar ahogarme había avanzado bastante y ahora la orilla estaba lejos. Por lo que opté por relajarme nadando espalda, hasta que me bajaron las pulsaciones y una vez más relajado sin volver a mirar atrás empecé a nadar dirección a la boya.

Una vez más tranquilo, he de reconocer que desde la primera boya hasta la segunda, disfruté nadando… hasta que me alcanzó la segunda ola (segunda salida) a la altura de la segunda boya y me llevé par de golpes más. Pero esta vez los encajé bien y sin darle importancia continué mi camino hasta la orilla. Saliendo del agua en 24’51” (posición 638 de 763).


Según salí del agua, me eché a correr dirección T1 (primera transición), me sequé ligeramente los pies para ponerme los calcetines y las zapatillas, para comenzar a correr los 5km del último sector. Las primeras sensaciones son malas, porque tenía el estómago bastante revuelto por la gran cantidad de agua que tragué en el mar. Pero poco a poco y después de soltar algunos gases, fui recuperando las sensaciones y no tardé en coger un buen ritmo.


El circuito de correr eran 2 vueltas, después de la primera ya había calentado el sistema y empecé a subir un poco el ritmo. Hasta que sin sentir molestias, sentí un pequeño calambre en la zona del abductor y controlé el ritmo hasta el final, entrando en meta con un tiempo total de 49’23” y en la posición final 324 de 763.


Las sensaciones después de la carrera, es que después de mucho sufrimiento… aún no soy triatleta, tendré que esperar hasta el triatlón series de la Vila (Barcelona) para estrenarme correctamente. Pero pase el test de nadar en el mar que sin duda era lo más difícil. He aprendido que debo salir desde atrás para evitar golpes y también he visto que soy capaz de nadar algo mejor de lo que creía. Sobre la parte de bicicleta tendré tiempo para coger más confianza.

martes, 23 de agosto de 2011

Pasado, presente y futuro


Días después de haber completado con éxito los 100km, he tenido tiempo para descansar y pensar en muchas cosas.

Una de ellas es que tengo que agradecer a mucha gente todo el apoyo y ánimos que me habéis dado a lo largo de esta preparación. En primer lugar me gustaría agradecer a mi maravillosa novia la paciencia que ha tenido y tiene conmigo, pues cuando empezamos nuestra relación no sabía que me iba a convertir en un loco del deporte (yo tampoco) y es la que ha vivido más de cerca toda la metamorfosis. Por eso, he de decir que gracias a su apoyo incondicional, he sido capaz de conseguir esto.

mi novia, my wings, my source of motivation.
Por supuesto también me gustaría agradecer a mi familia, mis compañeros del equipo, amigos y compañeros blogueros los ánimos y apoyo que me han ido dando durante este camino.

Otra de las cosas en las que he tenido que pensar es en el futuro del blog, pues empecé a escribirlo con la intención de narrar mis experiencias de cómo pasar de correr 10km por primera vez, a ser capaz de recorrer 100km en el periodo de un año. La experiencia ha sido maravillosa, me ha servido para darme ese punto extra de motivación en los entrenamientos, para conocer a gente genial con la que compartir este amor por el deporte y de paso me ha servido para tener un diario de cómo se ha desarrollado todo.

Ahora que el reto está conseguido, me planteo 2 opciones:
1- Dejar el blog, el deporte y volver a ser un fiestero
2- Seguir con el blog, seguir con el deporte y marcarme nuevos retos

La decisión para ser sinceros … ha sido fácil, me encanta esta nueva burbuja en la que vivo. Me imagino que a esto es a lo que se refiere la gente con un estilo de vida. Que puedo decir … I love it!!

Así que ahora que he conseguido terminar el reto de los 100km, para poder mantener esa motivación de entrenar con frío, calor, lluvia, cansancio, … lo único que se me ha ocurrido es para el resto del año marcarme como nuevos retos correr mi primera maratón y hacerme triatleta, empezando en la modalidad sprint y pasando a la olímpica en Octubre.

Otro de los objetivos es resumir los eventos realizados en estos meses lo antes posible y continuar con el blog en tiempo presente.

viernes, 19 de agosto de 2011

Trailwalker de Intermón Oxfam (Segunda parte)


La etapa 7, otra etapa que en principio tendría que ser sencilla, tanto por su distancia (sólo 9km), como por su perfil (casi todo cuesta abajo). Pero se convirtió en una etapa agónica. Muchísima lluvia, viento, niebla, frío... más o menos todo lo que tuvimos en la etapa anterior, pero ahora los cuerpos estaban más fríos y los senderos estaban medio inundados. Al principio íbamos concentrados intentando evitar los grandes charcos, pero llegó un momento en que las bambas estaban tan mojadas que parecía que llevábamos 2 piscinas en los pies. Por lo cual, ya daba igual si pisabas dentro o fuera del charco, pues más mojadas no podían estar. Tengo que reconocer que me gusta correr bajo la lluvia y que en muchos momentos me lo pasé muy bien. Aunque también tuve momentos de sentir que si bajaba el ritmo, se me enfriaba el cuerpo y en esos momentos lo pasé mal.

Igual que yo, estaba Alfredo, que tampoco estaba muy abrigado, por lo que inconscientemente subimos un poco el ritmo y sin darnos cuenta empezamos a distanciarnos poco a poco de Marc y Yannick. De vez en cuando mirábamos para atrás con cuidado, porque cada vez que despegábamos la mirada del suelo, te jugabas los tobillos. Y allí estaban sus 2 luces de los frontales, más o menos se habían quedado a unos 10/20 metros y cuando nos dimos cuenta, ya no estaban allí. Pensamos que estarían un poco más atrás que antes y por eso no los veíamos. Al rato de seguir mirando y no verlos, se nos pasó por la cabeza la posibilidad de que se hubiesen equivocado con alguna señal, pero los 2 teníamos tanto frío que seguimos trotando esperando que estuviesen bien y que simplemente hubiesen bajado el ritmo.

Cuando ya se nos estaba haciendo interminable esta etapa y reinaba el silencio (íbamos con el piloto automático), escucho a Alfredo que me dice. Ehhh, ya veo el pueblo de Mura!! Ya estamos cerca!! Espero que el punto de control no esté al otro lado del pueblo, jeje. Comentarios que se agradecen, para despejar la mente en esos momentos de dificultad. Ir con gente como él, que siempre tienen un comentario para distraerte, una frase de ánimos o algún consejo para facilitarte la marcha, hacen mucho más fácil el poder completar retos de este tipo. Pues en 100km pasan muchas cosas por tu mente y lo mejor que puedes hacer es rodearte de gente positiva.

Cuando llegamos al pueblo, los ánimos volvían a estar por las nubes, pues sabíamos que ya nos faltaba poco para poder ponernos algo de ropa seca y tomar algo calentito. Con esta ilusión, seguimos a buen ritmo hasta que vimos la banderita del Trailwalker y nos pusimos a buscar a nuestro equipo de apoyo. Que no sólo nos dieron el apoyo logístico, sino que siempre nos recibían como héroes y eso nos daba aún más motivación para seguir!!

En el refugio de Mura nos dejaron entrar sin fichar, aunque sólo éramos 2, pero no nos podían dejar fuera con la que estaba cayendo. Allí nos encontramos con algunos equipos que llevábamos cruzándonos todo el día y nos comunicaron que abandonaban. Es una noticia triste, pues de alguna manera vas creando pequeños vínculos con los equipos que van a un ritmo similar al tuyo. Esos comentarios de ánimos, esa broma fácil o simplemente la felicidad de ver una cara conocida.

Después de cambiarnos de ropa, empezamos a recuperar fuerzas a base de caldo, café y cualquier cosa que pillásemos. En ese momento fue cuando llegaron Marc y Yannick al punto de control y nos enteramos de que se habían saltado una cinta, desviándose así del camino y quedándose perdidos por un rato. Menos mal que tuvieron suerte y al ver que llevaban tiempo sin ver las marcas, dieron media vuelta hasta el cruce donde se perdieron y volvieron a enganchar con el camino correcto.

Después de estar todos cambiados y comiendo algo de pasta, nos pusimos a dialogar sobre qué hacer. Seguir con esta lluvia a falta de unos 22km era una opción difícil de tomar, pero tampoco teníamos nada para dormir allí y en el coche no cabíamos todos... por lo que estábamos pensando en descansar un poco como pudiéramos y ver si aflojaba la lluvia para continuar. Momento en el cual la organización hace el comunicado de que la prueba quedaba neutralizada hasta próximo aviso porque algunos equipos se habían perdido por problemas de señalización (dijeron que unos vándalos cambiaron las marcas). Así que no nos quedaba más remedio que quedarnos allí y descansar hasta que reanudasen la prueba.

Yannick y Marc se fueron a descansar al coche. Mientras Alfredo y yo, nos quedamos hablando un buen rato, hasta que finalmente nos echamos un poco en el suelo con la intención de dormir algo, pues no sabíamos cuánto tiempo estaría parada la carrera.

Creo que a las 6:30 aprox. de la mañana la organización comunicó que ya estaba restablecida la prueba y casi todos los equipos se andaron listos para prepararse rápidamente y salir sin más demora. Nosotros como de costumbre, nos lo tomamos con la calma y nos preparamos lentamente para salir.

Etapa 8, salimos suavecito para volver a calentar las piernas que nos habíamos quedado bastante fríos. Hasta que empezamos a coger ritmo y lo notamos porque empezamos a adelantar a algunos equipos que salieron antes que nosotros del punto de control de Mura.


Llegamos al siguiente punto de control y nuevamente estallamos en alegría, esto ya está casi hecho!! y el avituallamiento se salió, pusieron una coca que estaba buenísima y galletitas de canela. No sé si fue porque era lo primero dulce que nos encontrábamos en un avituallamiento, porque no habíamos desayunado bien o simplemente porque ya sólo nos quedaban 11km y ya empezábamos a celebrarlo, nos comimos mínimo 4 cachos cada uno. Qué gran momento!

Etapa 9 y última, con el estómago bien contento nos dispusimos a terminar este recorrido, poco a poco fuimos pasando a unos cuantos equipos en los primeros kilómetros, pues salimos a buen ritmo. Pero a la mitad aflojamos y nos lo tomamos con más calma, pues las fuerzas ya estaban algo justas y no queríamos lesiones. Hasta que llegamos a la línea de meta, donde volvimos a trotar para entrar como campeones!! Porque el terminar esta prueba todos juntos, significaba mucho para nosotros, ya que llevábamos varios meses preparándonos juntos para este gran reto.


Así que finalmente cruzamos la línea de meta en 24h02' (descontado el tiempo que la organización neutralizó la carrera), quedando en la posición 19 de los equipos que acabaron con sus 4 participantes y en la posición 29 de todos los que acabaron dentro de las 36 horas. Decir que empezaron 210 equipos y acabaron 143.


Las sensaciones después de haber recorrido los 104km con 4400 metros de desnivel positivo y unos 4450 de desnivel negativo acumulados, eran increíbles!! El hecho de haber ido todo el recorrido por debajo de nuestras posibilidades, nos hicieron acabar con relativa frescura y sin molestias. Al mismo tiempo, nos permitió disfrutar de todo el recorrido, con sus pros y contras, de las cuales ya sólo recordamos las buenas.

Ahora toca una semanita de descanso y después habrá que buscar el próximo reto. Porque está claro que esto va a dejar un gran vacío en nuestra motivación para salir a entrenar. Pero también nos dará la tranquilidad de saber que nuestros cuerpos son capaces de cualquier reto con la preparación y la determinación adecuada.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Trailwalker de Intermón Oxfam (Primera parte)


Después de mis fuertes molestias en el abductor y mis dudas sobre si podría o no correr, visité al fisio el martes por la tarde y en una sola sesión me mejoró bastante. Ahora podía caminar sin dolor, pero las molestias seguían ahí. Me mandó reposo y otra sesión el viernes. Después de esa segunda sesión, me dio luz verde finalmente para correr. Pero me fue sincero, me dijo “son 100km te va a volver a doler seguro”.

Con la incertidumbre de saber si mi abductor me dejaría acabar o no los 100km, dejé la consulta del fisio. Al cual tengo que darle nuevamente las gracias, porque sin su gran trabajo no hubiese sido capaz de tomar la salida. Eres el más grande Oriol!! www.fisiomessalut.cat

Llegó el día de la carrera, qué gran ambiente!! El equipo al completo estaba muy ilusionado y se notaba. Pasamos el control del material sin problemas, nos sacamos algunas fotos y salimos trotando suavemente para ir entrando en calor.


Durante los primeros 20 km aproximadamente fui con ciertas molestias en el abductor (pequeños calambres) y estaba algo preocupado, pero no les dije nada al resto del equipo para que no se preocupasen ellos también. Por lo que me limité a ponerme detrás y seguirles el ritmo.


Poco después me di cuenta, que dichas molestias no iban a más y empecé a creerme que físicamente podría aguantar hasta el final. Cuando llegué al punto de control 3 en Figaró (km 25) mi estado de ánimo había cambiado, ahora estaba mucho más relajado y me sentía mucho más fuerte. Qué gran poder tiene la mente!!


En la cuarta etapa fuimos bien, aunque se nos hizo larga con sus 15km, pero cuando llegamos al 4º punto de control en Codines (km 43) nos pasamos por la asistencia para que nos hicieran un masaje, de donde salimos con energías recargadas en las piernas. Eso, más un platito de pasta con tomate y orégano que cogimos del avituallamiento, con algo de caldo y café calentito, nos dispusimos a empezar etapa 5.


Como podéis ver, nos tomamos este reto de 100km para disfrutar y no para estar pendientes del reloj. Para nosotros el único objetivo era acabar los 4 componentes del equipo juntos y sin lesiones. Por lo cual en los avituallamientos nos tomamos nuestro tiempo para comer, estirar y hacer alguna llamada a nuestras parejas y familia.


Añadir que en las cuatro primeras etapas íbamos usando bastones para liberar cierta presión en las rodillas. Pues la primera mitad del recorrido, era donde había más desnivel. Pero desde aquí hasta el final seguimos sin ellos.

La etapa 5 también tenía 15km y parecía más planita en el road book, no sé si era por el cansancio o que el perfil no era muy precioso, pero a nosotros se nos hizo durilla. Cuando llegamos al punto de control de Sant Llorenç Savall ya era de noche y empezaba a refrescar. En este punto de control había servicio de podología también, pero esta vez sólo comimos y descansamos un poco antes de salir. Eso sí, esta vez ya con nuestros frontales y algo más abrigados que empezaba a hacerse de noche.


La etapa 6, en principio de las más sencillas pues sólo tenía 9 km, pero ya desde el comienzo se nos empezó a atravesar, pues no vimos una señal y nos dedicamos a dar vueltas por el pueblo para encontrar el camino de salida. Al poco de estar en marcha empezó a llover tímidamente y para nuestra desgracia la intensidad aumentó considerablemente cuando estábamos llegando a la subida de la canal. Qué suerte la nuestra... de noche, con viento, frío, niebla y una lluvia que parecía el diluvio universal, que nos complicó aún más el paso por la canal. Por si fuese poco, yo que iba en ese momento marcando el ritmo, me salté una señalización y los metí por una zona con una pendiente tremenda (casi que teníamos que grimpar) que afortunadamente fue a parar al camino. Menos mal!! Porque sólo de pensar en bajar por donde habíamos subido con la que estaba cayendo, me temblaban las piernas.

Finalmente terminamos la subida y ya nos quedaba poco para llegar al siguiente punto de control. Estábamos super mojados, con el cuerpo frío metido en el cuerpo y pensando qué hacer. Porque la idea de cambiarnos de ropa se nos había pasado por la cabeza, pero no nos valía de mucho, porque se nos volvería a mojar. Yo personalmente tenía en mente cambiarme las bambas, ya que las otras tenían gore-tex y ponerme una chaqueta softshell que esperaba me mantuviese algo más protegido. Pero para nuestra sorpresa, al llegar al punto de control del Col d’Estenalles no vimos a nuestro equipo de apoyo. Intentamos llamarlas pero no teníamos cobertura, eso sí, vimos un mensaje que nos habían enviado anteriormente donde nos decían que no habían podido llegar hasta este punto de control porque la carretera estaba muy mal y no era seguro. Así que, se nos acabaron las preguntas, no nos quedaba otro remedio… teníamos que seguir 9km más para llegar al siguiente punto de control y allí ver que hacíamos.

....

lunes, 15 de agosto de 2011

Cursa nocturna de L’hospitalet a 6 días de los 100km


A 6 días de la gran cita, mi amigo Marc y yo fuimos a correr la cursa nocturna de L’hospitalet. Pensamos que para el último entrenamiento de los 10 kilómetros serían más que suficientes para ya ponernos en modo ahorro de energía.

Las sensaciones antes de la carrera eran de nerviosismo. No por intentar hacer un buen tiempo, sino por el miedo de poder lesionarnos y no poder correr los 100km. Es una sensación muy extraña, pero piensas muchísimo en todo lo que haces para evitar posibles causas de una lesión. Yo por ejemplo 3 meses antes jugando al futbol con los compañeros de trabajo, me hice daño en el abductor derecho y desde entonces no he vuelto a jugar por miedo a lesionarme.

Sobre el abductor, decir que nunca se me llegó a recuperar al 100% y de vez en cuando me recuerda donde está. Así que esta carrera la planteamos de manera muy tranquila, para divertirnos y no dañarnos.

Antes de la carrera calentamos muy suave, diferencia de cuando quiero salir enchufado desde el principio que hago pequeños sprints para tener la musculatura preparada para salir a tope desde el principio.

Así con esta idea empezamos la carrera, nada más dar la salida nos adelantó muchísima gente pero nosotros a lo nuestro. El primer kilómetro lo tomamos en plan calentamiento y sin darnos cuenta en el kilómetro 2 ya estábamos corriendo a unos 4’30”. Pero la sensación que teníamos era de un entrenamiento cuando vas a 5’00” sin esfuerzo.


Con ese ritmo seguimos tranquilos y hablando, comentando que tendríamos que salir así siempre para disfrutar mejor de las carreras. Hasta que en el kilómetro 4, Marc empezó a quedarse atrás y yo seguí intentando mantener el ritmo pasando por el kilómetro 5 a 21’41” y un ritmo medio de 4’22”. Momento en el que pensé, “no me lo puedo creer, estoy corriendo en un tiempo genial”… en otras palabras, mi subconsciente empezó a hacer cálculos.

Intenté mantenerme tranquilo y seguir al ritmo que iba. Me sentía bastante bien, con la sensación de poder correr mas rápido, pero no quería forzar. Por lo que mantuve el ritmo y en el kilómetro 6,5 aprox me encontré con un amigo y estuvimos hablando un rato, hasta que me dijo que tirase sin esperarle que había salido más fuerte de lo debido en los primeros 5 kilómetros y ahora estaba intentando recuperar.

Kilómetro 7, recuerdo la sensación de frescura que tenía al ver el cartel y me animé a incrementar un poco el ritmo, pero sin forzar la máquina, sólo para ver como respondía.

Kilómetro 9, me olvidé por completo de que tenía que correr 100km en 6 días, en ese momento mi cabeza estaba concentrada en estos 10km y en la posibilidad de bajar de 42’ por lo que subí el ritmo.

Cuando llegué a la recta final, vi como el reloj se acercaba peligrosamente al minuto 43 y en los últimos 100 metros aceleré con todo lo que tenía dentro para entrar en la meta con un tiempo oficial de 42’58”. La sensación de satisfacción y felicidad duró 5 segundos, el tiempo necesario para darme cuenta de que me había hecho daño en mi abductor derecho. No teniendo suficiente, me di cuenta al mirar mi gps que mi tiempo real era 42’45”, por lo que me podía haber ahorrado ese último sprint y probablemente las molestias en el Abductor.

Intentando no pensar en que a lo mejor había arruinado tantos meses de entrenamiento por este pequeño error, me fui a estirar para relajarme y de paso a que me hicieran un masaje en las piernas, que falta me hacía.


Esa misma noche cuando llegué a casa me puse hielo en la zona y me tomé un ibuprofeno para intentar calmar la posible inflamación. Al día siguiente hice lo mismo por la mañana y me quedé todo el domingo de reposo preocupado.

El lunes llamé al fisio para pedirle hora y me hizo un hueco para el martes. Como la duda me estaba matando, me armé de valor e hice la prueba de fuego. Salí a trotar a muy muy suave por llano para ver que tal estaba realmente y después de 4 kilometros tuve que parar y volverme caminando a casa.

Al día siguiente por la mañana estaba mucho peor, no podía casi ni caminar. La sensación de inflamación en el abductor había aumentando. Ahora sentía como si me hubiesen puesto una grapa en la zona, impidiéndome mover la pierna. Teniendo que pararme 3 veces en unos 200 metros porque el dolor no me dejaba continuar.

Mi pregunta obvia era, como voy a correr 100km, si no puedo ni caminar 300 metros…

jueves, 11 de agosto de 2011

Cursa de los bomberos 2011


No estaba dentro de mis planes hacer un cursa de 10km un mes antes, pues prefería centrarme en mis tiradas largas del fin de semana con vistas a los 100km. Pero esta cursa, es muy especial para mí, pues fue mi primera carrera de 10km y no pude evitar la tentación de acudir a mi primer aniversario como runner popular en esa distancia.

Si, un año después de haber completado mis primeros 10km seguidos con algo de sufrimiento, estaba a punto de enfrentarme a mi reto de 100km. La sensación en el cuerpo es bastante extraña, porque en poco tiempo he visto muchos cambios en mi estado de forma. Atrás quedaron esos primeros días que salía a correr y a los 20min tenía que pararme porque no podía más y pensaba mirando al resto de corredores, ¿Por qué sonríe esta gente? Con lo mal que lo estaba pasando yo. Cuando ahora esos 20 min son simplemente el calentamiento para empezar la sesión.

Pensar en estos progresos me da mucha felicidad y me enseña que para ver resultados, sólo hace falta ser paciente y disciplinado. Muchos de vosotros me lo decíais al principio, pero la falta de experiencia y mi poca paciencia me hicieron aprender a base de golpes. También tengo que decir, que planteándome el reto de correr 100km con 4400m de desnivel positivo acumulado con tan poco tiempo corriendo, no me dejó muchas más opciones que aumentar el volumen de entrenamiento en menos tiempo del debido.

Volviendo a la cursa de los bomberos… sabía que me la debía de tomar como un entrenamiento, pero con más gente. Pues lo menos que necesitaba en esos momentos era ir acumulando cansancio. Pero tampoco os voy a mentir, en mi mente tenía la esperanza de bajar de 43’, pues mi mejor marca hasta ese momento era 43’06”. La pregunta era, si sería capaz de bajar de ese tiempo sin forzar.


De momento, con mi marca personal me asignaron el cajón sub45. Desde donde salí con mi amigo Marc, pues habían más amigos y conocidos, pero estaba divididos en otros cajones. Mientras esperábamos que diesen la salida, disfrutamos del gran momento. El ambiente es buenísimo, mirases a donde mirases sólo se veían camisas amarillas (impresionante) y para dar la salida tenían a un grupo de música tocando una versión de AC/DC … en este momento estaba a tope!! Ya se me había olvidado mi plan de salir suave y tomármelo como un entrenamiento. Mis piernas me pedían correr al ritmo de la música y según dan la salida, intento buscarme un hueco para salir a tope.


Momento de explicar la frase anterior “intento buscarme un hueco”, dije intento porque este año a diferencia del año anterior que la salida estaba mucho más controlada por los cajones y según salías ya podías correr a tu ritmo. Este año tuve la impresión de encontrar tráfico a lo largo de los 2/3 primeros kilómetros aproximadamente y en vez de ir tranquilo hasta que encontrase el hueco, me dediqué a hacer eses para adelantar a todos aquellos que me encontraba por delante corriendo más lentos que yo. Qué gran error!! Parecía que estaba poseído… aún hoy sigo preguntándome que pasó con mi filosofía de salir tranquilo y no hacer mil cambios de ritmos para no cansarme en exceso.

Después de tanto adelantamiento, con sus correspondientes cambios de velocidad y agobios, me cuesta mucho coger el ritmo y hago los primeros 2.5km en 10’55” con un ritmo de 4:22.

Los siguientes 2.5 km intento mantener el ritmo pues me sentía cansado y pensé que si recuperaba, en la segunda mitad podría apretar. Pero no fue así, la sensación de cansancio no se fue, me imagino que el calor que hacía ese día no ayudo mucho, unido a que había salido demasiado rápido y el sistema normalmente funciona mejor de menos a más. Pasando por el km 5 en 21’47” con un ritmo ligeramente superior 04:21.

A partir del kilómetro 5 pensé que no había nada que perder e intenté apretar a ver como respondía el cuerpo, al principio respondió bien, pero tardó poco en empezar a quejarse de nuevo … se me estaban empezando a hacer largos estos 10km. Era un querer y no poder, mi cuerpo lo sentía débil, lejos de la frescura con la que me gusta correr y a duras penas intentaba mantener el ritmo, pero cada vez con más sufrimiento. Pasando por el km 7.5 a 32’44” con un ritmo medio en esta parte de 04:23.

Los últimos 2.5km de la carrera se me hicieron eternos, llegó un momento en el que tuve ganas de ponerme a caminar y mandarlo todo a la …. Pues siendo sinceros, había perdido el porqué de estar allí. Corro porque me gusta, porque me da felicidad, pero en ese momento no estaba disfrutando y no le veía el sentido de seguir forzando. Por lo que tomé la decisión de aflojar el ritmo y acabar con calma, pero acabar.

Kilómetro 9, lo mejor de la carrera, encontrarme con mi novia animándome con su preciosa sonrisa justo donde estaba el año pasado. Este año no lo habíamos planeado la anoche antes como hicimos el año anterior y cuando me estaba acercando a la zona, me puse a mirar por recordar aquel momento y allí estaba ella. Qué gran sorpresa!! Y que subidón, pues fue como si me hubiesen echado un cubo de agua por encima para refrescarme y sin darme cuenta subí el ritmo. Y es que aunque suene a anuncio de compresas, ver a mi novia en una carrera siempre me da alas!!

Pues con un ritmo más alegre y con mejores ánimos acabé la cursa en un tiempo de 43’58” , corriendo los últimos 2,5 km a una velocidad media de 04:30. Quedando en la posición 2253 en la general y en la 979 de mi categoría.

Sensaciones después de la carrera, tengo que aprender a salir con calma, coger mi ritmo y después ir subiendo progresivamente. Parece que mi cuerpo una vez que se cansa al principio, tarda en recuperarse y no rinde bien. Soy como las televisiones antiguas, que había que dejarlas que se calentasen primero para que se viese bien.

Como ya viene siendo costumbre os cuento como va mi entrenamiento de natación en paralelo a la preparación de los 100km. Cuando me apunté en las clases de natación, pagué un bono de 8 clases y pensé que me sobrarían días. Porque “creía” que yo sabía nadar, pero después de estas 8 clases me he dado cuenta de que yo lo que hacía no era nadar, lo que yo hacía era desplazarme desde A hasta B. Por lo que ahora estoy en proceso de reaprender a nadar, pero siendo positivo y viendo cuantas cosas hago mal … sólo me queda mejorar!!

lunes, 8 de agosto de 2011

Recuperando y entrenando

Después de la marcha de 70km me tomé unos días para descansar y pensar sobre el trabajo realizado hasta ese momento y el trabajo que nos quedaba por hacer, para llegar en mejores condiciones a los 100km.

La conclusión fue, que no es realmente necesario hacer tiradas muy largas para coger mucha resistencia. Que con una tirada larga a la semana por la montaña de unos 18/23km es suficiente. Eso sí, recomiendo que el día de antes de dicha tirada larga, no se salga a correr o hacer otro deporte que use el mismo grupo muscular para que las piernas lleguen frescas y rindan mejor. También es importante el día siguiente dejarlo de recuperación sin correr para que las piernas puedan absorber el trabajo hecho y se fortalezcan. Yo por ejemplo los lunes sólo iba a nadar por la mañana.

Con el trabajo realizado el domingo iba aumentando mi resistencia y durante la semana salía a correr 3 veces para mantener. Martes, miércoles y viernes, donde hacia unos 10/12km máximo con algo de cuestas y a veces uno de estos días hacía series.

Por lo cual la estrategia para los 100km iba a ser, correr a un ritmo más lento desde el principio, bajar las cuestas con más cuidado para no cargar tanto las rodillas y no dudar en caminar en las subidas. El precio a pagar con este plan es el tiempo que tardaremos en acabar, pero la recompensa será el poder disfrutar de todo el recorrido sin tanto sufrimiento.

Así con esta idea, volví a los entrenamientos el viernes de forma suave y a la semana siguiente para salir de la monotonía, aproveché para irme con mi novia a Noruega (Sjusjøen) una semana para hacer esquí de fondo. Mi excusa era que seguiría trabajando la resistencia, pero sin impacto en mis rodillas :)


Una vez allí aparte de pasarlo en grande esquiando, pude aprovechar para hacer alguna salida corriendo siguiendo las pistas de esquí. Pues después de que haya pasado la máquina que hace los tracks, deja la nieve muy compacta y se puede correr perfectamente sin hundirse en ella, pero con una sensación muy agradable.


También pude aprovechar para probar el material de invierno que tenía para correr, pues la temperatura durante toda la semana estuvo entre -2 y 3 grados. Aunque la sensación de frío era menor, pues al estar en el interior del país, el frío era seco. 



Sobre mis entrenamientos de natación, decir que ya llevaba varias sesiones en las que era capaz de nadar 1000metros en aproximadamente 1 hora, con muchas pausas, alternando estilos y con cierto sufrimiento. Pero no conseguía nadar más de 400metros seguidos, en los cuales siempre me veía obligado a nadar un poco de braza para descansar lo justo y poder seguir. Con lo que tomé la decisión de apuntarme en clases de mejora… no tenía nada que perder y mucho que ganar, pues necesitaba al menos ser capaz de nadar 750metros seguidos para poder atreverme a hacer un triatlón.